Llega Halloween pero… ¿De dónde salen los fantasmas, brujas y calabazas?

Estamos ya a finales de octubre, se acerca el frío y el invierno (al menos en esta, nuestra querida Chicago). Pero antes de las Navidades hay otras dos fechas muy significativas en el calendario estadounidense: Halloween y Thanksgiving (Acción de Gracias). Pero, como estamos aún en octubre, vamos a dejar aparacada la segunda festividad y centrarnos en la primera.

Mientras muchos países con tradiciones católicas se celebra el día de Todos los Santos (como España) o el Día de los Muertos (México), en Estados Unidos y otros países anglosajones hay asentada otra tradición que, por la influencia estadounidense, se ha ido extendiendo por todo el mundo: Halloween. Películas, series y demás han jugado una parte muy importante en esta expansión porque ¿quién no ha visto una serie en la que haya un capítulo especial de Halloween? ¿O una película ambientada exclusivamente en esta celebración?

Pero, ¿qué es Halloween? ¿Qué se celebra y por qué? ¿Cómo se celebra? La respuesta a estas y otras preguntas, en la entrada de hoy.

¿De dónde viene el nombre?
En primer lugar, es necesario mencionar que Halloween se celebra el 31 de octubre o, mejor dicho, la noche del 31 al 1. Teniendo en cuenta la similitud de fechas con la festividad de Todos los Santos, parece obvio que existe algún tipo de relación entre ambas tradiciones. Pues así es. Y esta conexión se aprecia mismamente en el nombre. La fiesta del Día de Todos los Santos o Día de los Muertos en inglés recibe el nombre de All Saints Day o All Hallows Day y, tomando este último nombre, la víspera (31 de octubre) se puede denominar All Hallows Eve. El paso del tiempo y la evolución del nombre nos hace ir del original All Hallows Eve -> Hallows Eve -> Hallowe’en -> Halloween, el nombre que conocemos hoy día.

Pero si Halloween es una fiesta pagana, ¿cómo es que su nombre deriva de una fiesta cristiana?
Para comprender esta relación, es necesario remontarse al siglo VII y entender algunos de los problemas que tenía el cristianismo para expandirse por Europa. Allá por el año 609, el número de mártires cristianos era muy elevado y la Iglesia Católica decidió recordarlos a todos en un mismo día, por lo que creó la festividad de Todos los Santos y designo su celebración el 13 de mayo. Apenas dos siglos más tarde, la fecha se modificó y la fiesta recayó sobre el 1 de noviembre (Día de Todos los Santos) y 2 de noviembre (Día de los Fieles Difuntos).

¿Y por qué este cambio de fecha? Parece que uno de los principales motivos fue el intento de que el cristianismo y sus fiestas fueran adoptados ampliamente por los pueblos cristianizados. Hay quien lo asocia a la incapacidad de Roma de acoger en mayo a todos los peregrinos que visitaban la ciudad para esta festividad, hay quien indica que el motivo era la costumbre germana de recordar a los muertos en esta fecha y hay quien cree que fue por el festival celta Samhain. Aún así, los orígenes de Halloween son un gran misterio del que lo único que se tiene claro es que surge de la mezcla de costumbres y culturas y de la adopción y modificación de éstas con la expansión del cristianismo.

En cualquier caso, sea cual fuere el origen exacto, la fiesta se modificó y adaptó a la fe cristiana, dando lugar al Día de Todos los Santos (1 de noviembre) y el Día de los Fieles Difuntos (2 de noviembre). En algunos países, se incluía el 31 de octubre como inicio de la vigilia (como ocurre en otras fiestas cristianas). Así surgía lo que en inglés se denomina el Allhallowtide (ni idea de la traducción, lo siento, pero considerémoslo una vigilia de tres días por los muertos).

En lo que sí parecen estar bastante de acuerdo los historiadores es en la influencia celta en la forma en que se celebra hoy en día.

¿Cómo se celebra y de dónde proceden estas costumbres?
Existen múltiples costumbres que hoy en día asociamos a Halloween, entre ellas el famoso tric or treat (truco o trato) que vemos en las películas (con los niños yendo de puerta en puerta pidiendo dulces) o los disfraces. Tampoco hay que olvidar las famosas calabazas o los disfraces. Pero, ¿cuáles son los orígenes de estos elementos tan típicos en Halloween?

 

  • Referencias a los muertos y a las almas que vagan por el mundo
  • Halloween se suele relacionar con el mundo de los muertos, con una conexión que existe entre los dos mundos en esta fecha. Esta creencia proviene del antiguo festival celta Samhain. Los celtas celebraban en este festival el fin del verano y el inicio del invierno y de un nuevo ciclo. Consideraban que el verano se retiraba de la Tierra y se iba al mundo de los espíritus, por lo que el invierno era una época de muerte, en la que la vida sólo persistía gracias a los Aos Sí. Como el Samhain se celebraba justo en el momento de transición de una estación a la otra, los muertos (al igual que los Aos Sí) podían acceder a nuestro mundo y visitar a sus familiares. Así que se les honoraba invitándoles a la mesa y poniendo un plato para ellos.

    Con la llegada del cristianismo y de su fe, la mezcla de las antiguas creencias con las nuevas derivó en la endemonización de las fuerzas sobrenaturales de los celtas. Los espíritus de las antiguas creencias pasaron a percibirse como espíritus del mal y demonios que venían a la tierra en el día previo a Todos los Santos con la intención de hacer sufrir a los hombres. Del mismo modo, los esṕíritus de los muertos cambiaron su consideración. En vez de ser espíritus que volvían a la Tierra pasaron de ser familiares que visitaban a sus seres queridos, ahora eran espíritus de almas en pena que, de poder, intentaban también intentaban hacer sufrir a las gentes.

     

  • ¿Trick or treat? (¿Truco o trato?)
  • Durante el festival celta Samhain se celebraba el final de la mitad del año con más luz, el paso de la época de cosecha al invierno. Era en este momento del año en el que los espíritus y hadas (llamados Aos Sí) estaban más activos y podían cruzar más fácilmente a nuestro mundo. Los Aos Sí eran tan temidos como respetados. Se consideraban necesarios para que tanto las gentes como el ganado sobreviviesen el invierno y, para conseguir su favor, se les hacían ofrendas: comida, bebida y parte de la cosecha. Si consideramos que los Aos Sí pedían estas ofrendas, esto es un precedente de las costumbres posteriores de compartir comida y dulces en esta fecha.

    Allá por el siglo XV, cuando la festividad de Todos los Santos se había adoptado ya en toda Europa, empezó a surgir otra tradición, la de hornear dulces y compartirlos. Un grupo de gente, generalmente pobres o niños, iban entonces de puerta en puerta y recibían los dulces a cambio de realizar una oración por los familiares muertos de la familia que regalaba el dulce. Esta tradición se ha encontrado en distintos puntos de Inglaterra, Bélgica, Alemania, Austria e Italia y se considera que fue el origen del trick-or-treating. (Fuente: Christmas in Ritual and Tradition, Clement A. Clement (1912)).

    Pero esto supone sólo el treat, la recompensa, nos estamos olvidando de la otra mitad de la expresión: el trick. Y es que en inglés la palabra significa tanto travesura como truco o hábito. Aunque las primeras menciones de bromas en Gran Bretaña se remontan al siglo XVIII, esto no quiere decir que no hubiese una costumbre anterior. Partiendo la vieja creencia de que los espíritus danzaban por el mundo durante Halloween, se aprovechaba la noche para gastar bromas. Los niños, viendo a los adultos, hicieron suya la costumbre y hacían travesuras como llamar a las puertas y salir corriendo. Y así, a principios del siglo XX, esta noche pasó a conocerse también bajo Mischief Night (Noche de Travesuras).

    En algunos puntos, las bromas tomaron un cariz más violento y los vándalos se escondían en la noche para vengarse de los vecinos que no les caían bien rompiéndoles puertas y ventanas. Pero estas últimas referencias son más actuales, de principios del siglo XIX. (Fuente: Halloween: from Pagan Ritual to Night Party, Nicholas Rogers, (Oxford University Press, 2003) ).

    De la mezcla de ambos aspectos, los dulces y las bromas, tenemos lo que evolucionaría en el conocido truco (amenaza de hacer una pequeña gamberrada) o trato (dulce y no hago nada) que van cantando los niños en Halloween.

  • Las calabazas
  • Antes mencionaba la Mischief Night que apareció en algunos puntos de Irlanda y Escocia. Junto con esta misma tradición aparecieron también los primeros vegetales vaciados y esculpidos. Los bromistas, para poder desplazarse por los pueblos, necesitaban de lámparas con las que iluminar el camino y, para lo cual utilizaban el material disponible: vegetales recogidos durante la cosecha recién terminada. Para generar más miedo en quienes las viesen, en ellas se tallaban dibujos grotescos, generalmente caras, que representaban a los espíritus malignos que realizaban las fechorías.

    Mientras en Gran Bretaña se utilizaban rábanos y remolachas forrajeras, con la expansión de esta tradición de lámparas al continente americano, su lugar lo tomaron las calabazas, mucho más comunes en el nuevo continente. Con el paso del tiempo, Halloween pasó a convertirse en una fiesta de relevancia en Estados Unidos en la que las calabazas esculpidas eran un elemento habitual. Y con esta costumbre ampliamente reflejada en los documentos audiovisuales recientes, desde series a películas, la calabaza pasó a ser el vegetal de referencia para la fiesta.

  • Los disfraces
  • La costumbre de vestirse de forma inusual durante Halloween, como todo lo relacionado con esta festividad, tampoco está clara. Hay quien lo relaciona con la antigua creencia de que los muertos visitaban el mundo de los vivos en esta fecha y, basándose en esta idea, surgen dos ramas de pensamiento distintas y, a la par, relacionadas. Por un lado tenemos la hipótesis de que la gente se disfrazaba para espantar a los espíritus; por otro, la creencia de que el disfraz era una forma de confundir a los posibles fantasmas en busca de venganza, para que no reconociesen a la persona.

    Hipótesis aparte, lo que es un hecho es que en el siglo XIX esta tradición tenía lugar en algunos puntos de la geografía irlandesa y escocesa. Las primeras referencias escritas hablan de niños escoceses que ya en 1895 iban de puerta en puerta. En América del Norte la primera vez que dicha costumbre está registrada data de 1911, en la ciudad de Kingston, Ontario (Canadá). Sin embargo, es muy probable que la costumbre de que los niños se disfrazasen se remonte algunos años atrás, ya que en Irlanda y Escocia existía la tradición del mumming, que consistía en disfrazarse durante la celebración de ciertos festivales.

    El Halloween del consumo
    Como he intentado ir reflejando anteriormente, en sus inicios Halloween (o el Samhain celta que se celebraba en las mismas fechas), eran celebraciones de una comunidad. Ya fuese para celebrar el fin del verano y desear la ayuda de los espíritus para poder pasar el invierno cómodamente, para a llorar las almas de los muertos o, como mencionaba en la historia reciente de Irlanda, para a esconderse en la noche y vengarse de aquellos vecinos que caían mal dentro de la comunidad; la noche Halloween era una fiesta colectiva. Sin embargo, cuando la tradición llegó al continente americano, su evolución, aunque paralela a la costumbre británica, estuvo más enfocada al consumo y ya en 1900 la diferencia entre la fiesta británica y la equivalente estadounidense era tangible en este aspecto. Esta forma de Halloween, evolucionada y aún más consumista, es la que conocemos hoy en día por películas y series y la que, poco a poco, se ha ido introduciendo en el resto de culturas. Aunque es necesario mencionar el papel de la publicidad, los centros comerciales y las grandes marcas, que juegan un aspecto en esta expansión porque producen anuncios y productos especiales para esta época del año y con temática terrorífica.

     


    Un par de semanas antes (¡e incluso un mes antes!) de Halloween es habitual ver cómo empiezan a aparecer los primeros adornos en forma de esqueletos, brujas, fantasmas y calabazas. El aspecto comercial es evidente especialmente cuando uno se acerca a las tiendas y supermercados, donde aparecen productos especiales para esta época del año, desde los mismos adornos hasta postales y graaaandes bolsas de dulces. Pero es en las zonas residenciales y, en especial en hogares con niños, donde la decoración alcanza límites insospechados. Hasta el punto de cubrir las verjas con telarañas e incluso crear su propio cementerio en el jardincito delantero de la casa.

    Y siguiendo con los niños, ellos son los máximos protagonistas de la fiesta. Si en sus inicios había grupos de niños o pobres que iban de puerta en puerta por los barrios buscando algo de comida o simplemente buscando entretener al personal, hoy en día en Estados Unidos es tradición que los niños vayan de puerta en puerta trick-or-treating pidiendo dulces. Porque el objetivo es acumular la mayor cantidad de chocolate y chucherías varias después de pasarse la tarde picando puertas. Mezclando aquellas costumbres iniciales, también es habitual ver a los niños disfrazados, pero no de temática de miedo (como uno se encuentra por España) si no de cualquier cosa. Teniendo en cuenta que la tradición del Carnaval no existe a este lado del Atlántico, digamos que Halloween es su equivalente.

    American Gothic, Grant Wood (1930). Art Institute of Chicago


    Pero la costumbre de disfrazarse no se reduce únicamente a los niños, no. Yo he tenido la oportunidad de ir a una pequeña fiesta familiar de Halloween en la que los propios padres de la chica estaban disfrazados. Y he de decir que eran disfraces muy currados, clavados a los de la imagen de la derecha. Si uno opta por comprarse un disfraz (que también los hay muy trabajados y con mucho detalle y, por tanto, caros), hay una tendencia muy curiosa. Mientras los disfraces para hombres generalmente incluyen mangas largas (o cazadoras) y pantalones largos, los de mujeres… Digamos que no importa de que vaya uno disfrazado, la tela es bastante escasa. Mejor hacerse una su propio disfraz. 😉

    Fuentes:

    • The Stations of the Sun, Ronald Hutton (Oxford University Press, 2001). Chapters: 34 Samhain, 35 Saints and Souls and 36 The Modern Hallowe’en — Lectura muy muy recomendable en el tema. Además de Halloween y Samhain, profundiza también en otros aspectos de la cultura y tradiciones heredadas en Reino Unido
    • Christmas in Ritual and Tradition, Clement A. Clement (1912). Chapter 11: All Hallow Tide to Martinmas
    • Halloween: from Pagan Ritual to Night Party, Nicholas Rogers, (Oxford University Press, 2003). Chapters: 1 Samhain, 2 Festive Rites and 3 Coming Over
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